18 de diciembre de 2025 / Celebramos nuestra Posada Anual y 40 años de vida institucional

El pasado 18 de diciembre celebramos en Fundación Hogar Dulce Hogar I.A.P. nuestra Posada Anual 2025, una tarde llena de tradición, alegría y gratitud que compartimos con 89 asistentes, entre voluntarios, representantes de empresas aliadas y donantes individuales, quienes nos acompañaron para conmemorar también un momento muy especial: 40 años de vida institucional.

Iniciamos la jornada con la tradicional posada, dividiéndonos entre posaderos y peregrinos en un recorrido que comenzó en la entrada y culminó en el patio principal de la fundación. Durante el trayecto, estuvimos acompañados por nuestras niñas y niños, quienes, entre cantos y entusiasmo, pidieron posada y llenaron cada espacio de voces, sonrisas y auténtico espíritu navideño.

Uno de los momentos más emotivos fue la función de títeres, inspirada en el nacimiento del Niño Jesús y la llegada de los Reyes Magos, a cargo de la Familia Urzúa Guerra. Desde muy temprano llegaron a nuestras instalaciones para montar el escenario y preparar cada detalle de la obra. A pesar de que el día inició con ligera lluvia, su compromiso y entrega lograron transformar la tarde en un espacio lleno de magia, aprendizaje y asombro para niñas, niños y adultos.

Continuamos con el canto de villancicos, dirigido por Isabelle Director Maris, voluntaria de la fundación y encargada de impartir clases de inglés a nuestras niñas y niños. Los villancicos fueron interpretados por las voces de nuestras niñas y niños, creando un momento profundamente conmovedor, en el que la música se convirtió en un puente de unión, esperanza y alegría compartida.

Las risas y la emoción se hicieron presentes durante el tradicional “dale, dale, dale, no pierdas el tino”, con piñatas para niñas, niños e invitados. Entre aplausos y entusiasmo, una cabeza del Grinch voló por los aires, convirtiéndose en un divertido protagonista y en el fondo perfecto para las fotos del recuerdo de varios de nuestros invitados, llenando el espacio de color, movimiento y convivencia compartida.

Cerramos la tarde con una merienda tradicional, en la que compartimos tamales, hojaldras de pollo con mole, agua de Jamaica y ponche. Nuestro patio se transformó en una gran mesa improvisada, donde niñas, niños y adultos nos sentamos a compartir alimentos, conversaciones y sonrisas, fortaleciendo los lazos de comunidad que nos unen.

Nuestra Posada Anual 2025 fue más que una celebración decembrina: fue un espacio para agradecer, convivir y reconocer 40 años de historia, compromiso y trabajo conjunto. Gracias al apoyo de voluntarios, empresas aliadas y donantes, seguimos construyendo, día con día, un mejor presente y un futuro con esperanza para nuestras niñas y niños.